jueves, 20 de febrero de 2014

Capturando...mi entorno

No es necesario irse muy lejos para encontrar la oportunidad de realizar una buena fotografía, una imagen que recoja tus ideas y pensamientos, nuestro entorno está plagado de rincones interesantes, edificios que bajo una óptica personal pueden adoptar formas increíbles, calles vacías que vibran y calles bulliciosas que parecen fantasmagóricas.


La ciudad brinda diariamente la misma escenografía pero siempre con diferentes actores y así distintas escenas, es que todo es cambiante y en cada momento puedes encontrar fotografías muy diferentes de las que tomaste ayer, porque cada segundo ocurren miles de historias que puedes capturar con tu cámara.


Lo esencial para lograr buenas imágenes en la fotografía de ciudad es caminar mucho, recorrer la ciudad fijándose en los detalles, porque el mismo lugar puede tener muchas caras, ofreciendo muchas oportunidades de capturar nuestro entorno.

La luz es sin duda fundamental en este tipo de fotografía, siendo imprescindible para fotografiar edificios, parques, calles, iglesias…Durante el día debemos aprovechar la luz para recoger los detalles de cada rincón de nuestro entorno, buscar lugares que pasan desapercibidos y encontrar nuevas visiones a las zonas más comunes.


La hora azul, la que ocurre inmediatamente después de la puesta del sol o inmediatamente antes de su salida, puede aportar ese toque especial a nuestras fotografías, resaltando los contrastes de colores y creando un ambiente único.



Pero también puede darnos un toque especial la luz tamizada de un día completamente nublado pues su homogeneidad y carácter difuso nos permitirá realizar fotografías únicas de edificios, catedrales...
Hay que saber aprovechar cada segundo del día, por ello las últimas horas de la tarde o las primeras de la mañana pueden ser también sorprendentes para crear fotografías más dimensionales, con volumen y cierto carácter.

Y si ya no hay luz natural debemos saber aprovechar la luz artificial de farolas, luminosos, luna, etc para realizar fotografías personales, con sello propio.

Otro elemento fundamental en la fotografía de nuestro entorno es la composición, el cómo enmarcamos esa imagen que nos parece interesante, pues el punto de vista del fotógrafo es lo que marca la diferencia.


Por ello debemos atrevernos a usar contrapicados, picados, planos imposibles o poco habituales pues así lograremos una fotografía impactante. Sólo tenemos que plantearnos la foto, probar ángulos, movernos, agacharnos, tirarnos al suelo…todo lo necesario para lograr que la imagen tenga tu visión más íntima. 


La presencia de personas en nuestras fotografías puede darles un toque relevante a nuestras imágenes pues nos pueden servir para dar referencia del tamaño de los edificios o lugares, además de que crea un ambiente especial, urbano, de movimiento y celeridad. 

Y si queremos captar momento especiales y únicos es muy importante la discreción pues si nos mezclamos con la gente, pasando desapercibidos entre la multitud podremos capturar imágenes cargadas de significados.

Todo fotógrafo trata de capturar su forma de ver algo, sus sentimientos hacia un escenario, un objeto, un instante... El fotógrafo quiere plasmar el alma de cada rincón, el de su ciudad, su gente, su atmósfera…


Es fundamental explorar la ciudad en diferentes horas, en diferentes momentos del año, para conocer cómo influye la luz en los edificios, como se ven los lugares vacíos, como cada hora tiene su particular atractivo, como cada vez que vayamos encontraremos un lugar nuevo, casi desconocido que podemos capturar con nuestra cámara.

Lo importante en este tipo de fotografías es arriesgar, ser originales jugando con la luz, con la composición, con los encuadres para conseguir esa fotografía especial que refleje más allá del mirar cotidiano.


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