miércoles, 19 de febrero de 2014

Capturando momentos...de noche


Las noches son también un instante único para capturar los momentos que queremos coleccionar.


Los días oscuros de invierno nos permiten captar unos tonos únicos, llenos de contrastes, entre el anochecer y el amanecer surge un nuevo mundo de luz, con colores sutiles y cargados de nuevos significados.


Y aunque la fotografía se basa en la luz, también podemos conseguir buenos disparos sin ella, si hay poca luz simplemente tendremos que buscarla y aprovecharla al máximo.


Para este tipo de fotografía, algo más complicada y que requiere de ciertos conocimientos técnicos, son claves el control de la apertura del diafragma y la velocidad de obturación.

Apertura de diafragma se refiere al tamaño de la apertura de la lente, con el uso de grandes aperturas dejamos entrar más luz y aprovechamos al máximo la existente. 


El obturador controla el tiempo (velocidad) durante el cual la luz pasa a través de la lente hasta la película o sensor.  Cuando sacamos una foto el obturador se abre y deja pasar la luz que entra por el lente para que llegue a la película o sensor de la cámara. El obturador es el elemento físico que controla la velocidad de la exposición.

La velocidad de obturación es el control del tiempo que el obturador permanece abierto, cuánto más tiempo está abierto más luz entrará a nuestra cámara.

La clave de la fotografía de noche es saber manejar ambos conceptos,  pues se necesita de una larga exposición, capturando toda la luz y durante más tiempo. Cuando se usa este tipo de exposición más luz es admitida en la cámara y se capturan más detalles de la noche. Además esta técnica también nos permitirá capturar el movimiento.


Pero si utilizamos una exposición larga nuestro pulso no lo aguantará, pues cualquier ligero movimiento, nuestra respiración incluso provocarán que la imagen salga movida y borrosa. Por ello es necesario utilizar un trípode para mantener la cámara quieta durante largos períodos de tiempo o utilizar cualquier elemento como apoyo para que la cámara se estabilice.


En estos casos además necesitaremos utilizar a un mando a distancia o utiliza el temporizador de la cámara pues la misma presión en el disparador de la cámara provocará un pequeño movimiento y por tanto borrosidad en las fotografías.


La fotografía de noche, a pesar de requerir algunos conocimientos más específicos, es un modo de capturar instantes únicos de nuestra vida cotidiana, sucesos cargados de significados marcados por las luces y el “ruido” de la noche. La ciudad se llena de lugares sorprendentes bajo la tenue luz de la luna o de una débil farola, sólo hay que buscarlos con ojos de fotógrafo y capturar ese momento especial para añadirlo a nuestra colección del mundo.


No hay comentarios:

Publicar un comentario